Una rehabilitación de fachada se decide en una junta, después de meses de dudas, con el administrador de fincas en medio. Eso no se gana con anuncios a propietarios. Se gana entrando antes, por el canal correcto.
20 minutos. Sin compromiso.
Dependéis de tres o cuatro administradores de fincas que os conocen de siempre. Si uno se jubila, se cae un tercio del año.
Presentáis en una junta, la comunidad lo aplaza y no hay ningún seguimiento hasta que alguien se acuerda seis meses después.
Competís por precio contra empresas que van a lo mismo, porque la comunidad solo compara presupuestos.
Las ayudas mueven el mercado y os enteráis tarde de qué comunidades están en plazo.
No sabéis cuántas juntas habéis perdido, ni por qué.
Todo el pipeline está en la cabeza del comercial y en un WhatsApp.
El Plan Estatal de Vivienda 2026-2030 destina alrededor de 2.100 millones de euros a rehabilitación energética y accesibilidad, con ayudas que llegan a 20.500 euros por vivienda. El problema no es que no haya demanda. Es que la decisión pasa por un administrador, una junta y una votación, y la mayoría de empresas no tienen ningún sistema para acompañar ese proceso.
Fuente: Plan Estatal de Vivienda 2026-2030, Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana. Las cuantías dependen de la convocatoria autonómica y del ahorro energético alcanzado.
No os traemos comunidades sueltas. Montamos el canal y el seguimiento que convierten juntas en obras firmadas.
Captación y relación sistemática con administradores de fincas de vuestra zona. Cada administrador gestiona decenas de comunidades. Ese es el multiplicador.
Un pipeline por comunidad, con estado, fecha de junta y siguiente paso. Las decisiones que se aplazan no se pierden, se reactivan.
De la primera reunión a la obra adjudicada. Sabréis qué administradores, qué zonas y qué acciones generan obra, no solo reuniones.
Si nadie en la empresa puede responder a eso, ahí está el agujero. El diagnóstico empieza por medirlo.
20 minutos. Sin compromiso. Respondemos el mismo día laborable.
Preferimos decirlo antes. Si no encajáis, la llamada os hace perder el tiempo a vosotros y a nosotros.
Una llamada de 20 minutos. Os decimos dónde se está perdiendo el pipeline y qué haríamos primero. Si no vemos recorrido, os lo decimos.
20 minutos. Sin compromiso. Respondemos el mismo día laborable.